viernes, 20 de octubre de 2017

Sentencia



Si no leíste la segunda parte y quieres leerla; Clica Aquí

Sentencia. Tercera parte

Ω 

El platillo que sustentaba la verdad y justicia en momento alguno de la confesión de Abasi  estuvo equilibrado con el que contenía su corazón, a pesar de los intentos para conseguir equilibrar la balanza. 

No convenía otorgarle la vida eterna que merece un dios ni privilegios con los que deshonró su condición. Su próxima vida existiría con la cosecha que mejor aprendió a sembrar hasta saber sembrar mejor.  Experimentar el deseo en distinta versión.

Sin matar a nadie con propias manos, había dañado severamente quebrantando la Ley de causa y efecto sin importar siquiera enmendar sus actos con/pasión. 

Un suceso gozó a favor para que su corazón no fuese devorado y entregar su espíritu a las alimañas del inframundo; El sentido trance de ser extinto siendo programado para otra ocasión ser juzgado. Fue eliminado sin permiso por el placer de la actual esposa a base de envenenamiento y sortilegios.  Razón pesada juntamente con liberada. 

Quedará el misterio de si Abasi tiempo después alcanzaría a desarrollar conciencia suficiente para rectificar errores y calmado culpa.  

El pesaje del Alma reveló que más de la mitad de la isla Elefantina y Alto Egipto estaba fraccionado  con el proceder del faraón en orden, al pecado e impecabilidad. Abasi podía haber gozado de una sucesiva vida dignamente divina. Sin embargo, la conducta no fue lo intachable que cabría esperar de un dios/hombre responsable de un reinado. 

El excesivo e innecesario sufrimiento causado a tantas mujeres e hijos inclusive a quienes lo amaron de verdad no le libraría del castigo como tampoco de las bestias. Otras más benévolas se encargarían de él. 

El hecho de expirar siendo ajusticiado le otorgaba oportunidad de continuar creciendo en lugar de entregarle a los desmembradores del  inframundo. No obstante la sentencia sería rigurosa en cuanto al olvido como dios faraón para la posteridad. Quedaría reducido a cenizas. 


Ω

Osiris sentenció.
Escuchado al corazón y dictaminado el pesaje. Se te autorizará la opción de elegir nuevo retorno teniendo en cuenta la carga que padecerán mujeres poseídas que te amaron o complacido para las cuales fuiste despiadado. La de esos hijos que arrojaste de tu universo más a los que dejas sin enseñanza

Habrás de elegir. 
Vivir con cuerpo de mujer, complaciente y predispuesta para hombres y mujeres por cuyas dotes te harán confundir el amor con el placer según tú conciencia o cuerpo sienta sin por dicha confusión  conocer el verdadero amor. Obtendrás estímulos carnales y posesiones banales que consolarán discontinuamente. 

La otra elección. 
Existir por la gracia del instinto primario descendiendo un alto peldaño a especie animal. De tal manera atesorarás habilidad para encontrar hogar que entienda tu forma de amar y permita ser miembro de una familia. Si no lo consigues transitarás el camino de la soledad y competitividad por cuyo aliento será la supervivencia y ausencia de compasión que te ha caracterizado sirviendo como dios/hombre

Ninguna de las dos elecciones te permitirá disfrutar de genealogía a no ser, que por no escuchar ni prestar atención a lo que grabaremos en tu corazón vuelvas a errar y gracias al libre albedrío, descender otro peldaño en la evolución del espíritu y alma.

Continuará...

Mila Gomez. 


viernes, 13 de octubre de 2017

El Juicio


          Según tradición y creencias, el espíritu del faraón Abasi fue guiado por el dios Anubis  ante el tribunal de Osiris  compuesto por 42 jueces encargados del interrogatorio  tal y como establecía las reglas del ritual. 


Si no leíste la primera parte y quieres leerla, Clica Aquí


El Juicio. Segunda parte


 

Y Mágicamente extraído el corazón del enjuiciado lo colocaron en un platillo de la balanza contra la diosa Maat exhibida  en pluma de avestruz, encarnando la verdad y la justicia. 


Si toda respuesta a las preguntas sobre su vida como faraón y hombre eran de impecable obrar y moralidad, pluma y corazón permanecerían en equilibrio y Abasi gozaría de vida eterna para el recuerdo de la historia como un dios, con superior bienestar colmado de paz y armonía. De caso contrario sería olvidado y enviado al inframundo en donde padecería una eternidad de castigo.


El fingimiento no tenía cabida en el juicio de Osiris siendo que Abasi tendría que responder sin omitir ninguna clase de conducta.  Una vez respondido a una larga lista de apuntes, Abasi juró no haber cometido pecado y recitó oraciones de "El Libro de los Muertos" entretanto el amanuense va anotando resultados del peso del corazón. 

 

Ω  La balanza de la justicia seguía sin alcanzar el punto de equilibrio.


Resumen De la censura más pesada de Abasi:

La historia en sí de la figura semidivina  que se está juzgando de cuyo corazón no daba señales de impecabilidad puesto que pesaba en demasía, fueron las respuestas  sobre su hábito habido con las mujeres que conoció. Mantuvo en muchas de sus relaciones trato dominante, vejación y abuso sexual verbal físico y psicológico. Algunas viviendo humilladas en privado o públicamente. 


Después de su primera Gran Esposa Real, esta fue sustituida por cinco que sin el mismo rango  cumplieron el papel de fieles compañeras complacientes y enamoradas. En el transcurso que duró sus doce años de reinado pasaron por sus manos y órganos noventa mujeres de preferencia esbeltas jóvenes de las cuales buen número  sin deshonrar. Treinta hijos repudiados sin importar desolador destino. Madre que osaba vengarse era expuesta como embustera y codiciosa entre otros adjetivos nada halagüeños. Abasi permitía al resto de súbditos humillarla sin sufrir castigo. Algunas altaneras y molestosas reconocidas como hechiceras, ordenaba desterrar lejos de la isla Elefantina así como a hijos y familiares.
Resumiendo A las aludidas citaciones:
Abasi confesó como pesado:
Ω  La mayoría de mujer que conocía recordaba mi posición para tomarla. Inspiraban con capricho y deseo las jóvenes menos tratadas y las de inocente mirada que exhibieran exuberantes senos convidando al regocijo. Fascinadas por mi idiosincrasia dócilmente son llevadas a una estancia. Evadiendo la vista de mis ojos van despojándose del ropaje. Desnudo e imitando a la ternura las dirijo al lecho.  A mi disposición, entretengo frotando sus pechos igual si se trataran de rollizas ubres de una ternera, libando sus oscuros y espigados pezones esperando saliera leche materna. Marcando con dientes y uñas esa piel tersa ofrecida tal si fuera gato en celo. Escuchar sus gemidos encubiertos de gozo excitaba al punto de coger un látigo con el que fustigar la tibieza de sus carnes para después de esparcir en ellas, agradezcan el buen saciar permitiendo besaran mis manos. Cachetear  con brío sus prietas y cándidas nalgas llenaba con tal delirio que las adentraba con verdadera lascivia sin importar sus mitigadas voces de dolor. El sentimiento  ambiguo que sacudía, en ocasiones apremiaba complacer de nuevo a la esencia afrodisiaca mientras las jóvenes tragaban palabras y lágrimas. Buscaban mis salivados labios tanteando de introducir su lengua para aplacar el salvaje instinto con que las cohabitaba, rechazando el gesto por aumentarme el placer de su agonía. En recompensa a la fogosidad las provocaba a jugar con mi lengua aumentando la excitación. Agradable y voraz fuego en mi interior cuyo simple deseo era sofocar brasas candentes aún presentes dentro del viril miembro.

Con algunas mujeres repetía e incluso en orgías en las que se incluían hombres estas servidoras de diversión. Algunas tuvieron la honra de enamorarse del rey que las poseía, es entonces que mi inapetencia por esas descendía hasta repeler su descaro y tomarlas si no deseaba a la que tenía enfrente. A las imprudentes madres reclamándome la paternidad de sus vástagos, aún seguro de ello, junto a toda su estirpe desterraba lejos de mi reinado. Reconozco que fueron  muchas a las que causé un dolor irreparable, pero nunca me importó.   
Abasí confesó como ligero:

Ω  Era rey,  dios, gran Abasi, con poder absoluto para hacer o deshacer, amo de súbditos bienes y leyes. Obré correctamente por ese permiso como figura semidivina y creencias religiosas que sustentaba de antepasados. Era razonable, legal tener a cuanta mujer quisiera y hacer uso de ella según apetencia. Después de la Gran Esposa Real con las cinco con las que conviví tuve gentilezas para con ellas quedando complacidas en los festejos y encandiladas con mi generosidad y servicios maritales, aunque recibieran alguna presión siempre quedaron conformes. Los hijos e hijas con los que fui obsequiado algunos fueron legitimados y suficiente consentidos, a los otros entregué a familias adecuadas.


Ω  Sin embargo el corazón seguía pesando en su contra.  


Abasi confesó como pesado:

Ω   La de sangre real que me enamoró por sus bellos ojos color esmeralda la distinguí  Gran Esposa Real y me concedió dos varones el primogénito sucesor del trono. Pero ese dulzón pegajoso que tanto le gustaba y pedía acabé aborreciendo, causante de una patética rutina y alejamiento de mi estima hasta sustituirla. Dolorida, conformada, le prometí que ninguna mujer ocuparía su cargo de guardiana y protectora del país al lado de mi trono. Es cierto, lo hice porque no conocía mejor modelo en la comunicación del linaje y la necesitaba en los acontecimientos de consiguiente finalidad. Y esos ojos de piedra verde tan serenos como el olvido nunca vi en mujer igual. 

Abasi confesó como ligero: 
Ω  Realicé bien el papel de faraón en el Alto Egipto ganando muchas batallas. Como varón necesitado de placer sosegué mis ansias con los modales que me convenían y dictaba la ley, la infidelidad estaba permitida. El atractivo y los ropajes de lino hablando de trasluz, las ornamentaciones de pedrería con amuletos  último diseño y maquillado los ojos paseando como quien era, sin remedio atraía a mujeres de toda sangre. ¿Cómo podía negarme al encanto de las más jóvenes y bien dotadas educadas para complacerme? Y esa exquisita cerveza fresquita servicialmente servida hacia bien su labor de estimulante. 

Si mi condición y conducta no fue lo suficientemente honrosa, a favor adjunto que una de ellas me embaucó para residir como sustituta de la cuarta compañera a base de maleficios y artimañas malévolas. Pero al enamorarse alocadamente, que yo continuara con festejos carnales obviando sus encantos la produjo los mortíferos celos que enviaron hasta el Gran tribunal de Osiris sin ser mi hora.

Continuará....

Mila Gomez.


viernes, 6 de octubre de 2017

Semidivina





Semidivina. Primera parte  

El Alto Egipto, en época del Nuevo Imperio reflejó desconcierto cuando aquel día soleado, se formó en el cielo una densa nube arrojando sobre las calles adoquinadas y de barro bolas de granizo impulsadas por un repentino e impetuoso viento, malogrando cosechas, el adobe y la paja de casas labriegas, azotando árboles y todo cuanto en camino encontraban. Hiriendo a campesinos, artesanos en sus quehaceres viales y a criaturas que jugaban a ver si ganaban al hambre. Lugares de la isla convertidas en rampas heladas. Gélidas esferas que arribaron hasta donde descansaban inertes una hilera de gigantescas figuras de piedra caliza y granito,  protectoras Esfinges de rostro femenino y cuerpo felino dando la bienvenida por el empedrado y cuidado acceso que conduce al palacio  de Abasi.

La isla Elefantina nunca anteriormente la sintieron tan vengativa.

La ignorancia, en especial el miedo pasmaron  corazones de miembros de la nobleza, artesanos, el ejército, a los trabajadores privilegiados, siervos  y esclavos. Ellos y el resto de súbditos en solitario unidos, oraban socorrida plegaria a los dioses para que el embrujo se convirtiera en agua llegando al delta del Nilo.

El agua pronosticó el fin de una figura semidivina que hasta último suspiro controló la vida del Alto Egipto en base a su sistema de creencias de inmortalidad, jerárquicas y políticas.

¡Había fallecido! Buena parte de la isla se alegró en tristeza y cabeza gacha, los restantes  desconfiaban del inesperado suceso y por otro lado del nuevo sucesor.

Una vez despedido de su esposo la Gran Esposa Real, el sacerdote funerario con la máscara de Anubis dio paso al ritual de momificación. Se recitaron hechizos mágicos con litúrgicos ceremoniales. Inclusión en la tumba de valiosos y hermosos objetos, con mobiliario que llevaría el muerto para disfrute en su otra vida. Asimismo se adjuntó a la tumba una vasija de terracota cincelada con bellas figuras aladas, dentro colocaron un grueso pergamino enrollado de exquisita belleza e ilustraciones de esmerada calidad; "El Libro de los Muertos," libro de oraciones para que el rey supiera rezar en el juicio por su buen reinar en obras y acciones realizadas en vida.

Al que vivió siendo faraón Abasi fue dejado en la necrópolis de El Valle de los Reyes a la espera  que vinieran a buscarlo para su juicio final, el acontecimiento más importante y trascendental para él. Entretanto su espíritu aprende a orar.  

Continuará....

Mila Gomez. 


miércoles, 27 de septiembre de 2017

Raíces


En un ignoto mundo Es y Existe un Gran Diseñador, Arquitecto único inigualable e inimitable. Vive en lo absoluto de la nada cuya paradoja es que la misma nada está llena de todo. Él, es el todo y la nada.

Se le ocurrió, diseñar una presencia luminosa que llevase dentro de sí iguales dones y esencia, cuyos regalos los podría hacer servir para diseñar por sí misma obras a su gusto o recreo en tanto y cuanto conservara en sus creaciones la Fuente de la que emanaba su talento. 


La presencia sería por siempre la única alumbrada del Gran Maestro, si bien, jamás podría alcanzar la creatividad del Diseñador por ser una parte del verdadero conocimiento. Nada podría afearla, destruirla o limitarla excepto si ella lo consentía, puesto que era pura voluntad.

La voluntad se vio capaz de hacer cualquier cosa y utilizó el don de pura  para duplicarse en apariencias iguales. Se multiplicó y multiplicó hasta que cada presencia tuvo voluntad propia y sintieron, que podían ser y hacer cosas distintas para lo cual estaban destinadas. ¡Un juego!

El Diseñador las permitió existir como desearan a condición de que nunca olvidaran quienes eran en realidad ni quién fue el que las dibujó con amor eterno, para ello colocó en cada una el recuerdo

Les ofreció un ínfimo instante tan largo como necesitasen para recordarse y retornar al hogar al que pertenecían de tal manera que volvieran a unirse a la única obra que Él creó como parte de Su Gracia. 

En un nanosegundo todas las réplicas coincidieron en fabricar billones de estratagemas a fin de disfrutar de manera diferente a su original apariencia. ¿Qué tal sería si...? ¿Y si además de eso...? Contentas del ingenio cada voluntad se diseñó un miniciclo surgiendo de ello infinitas posibilidades de experimentarse con otro atractivo.


Tan grande y excitante fue la locura, que pronto olvidaron su verdadero Origen  al igual que al Diseñador que las unía a Él en Su única obra maestra.

Llegaron a "un punto ciego" obstáculizando  verse con esplendor. Las voluntades conservando sus regalos a duras penas sostenidos, no pudieron por menos de fabricarse una materia que pesara y aislara de tal manera que la pura esencia se percibía tan pequeña como inexistente.

La voluntad empequeñeció tanto que si quería ver su reflejo solo podía conseguirlo a través de un cristal que pasó a sustituir a las demás voluntades. Reconociéndose por un envoltorio de colores formas emociones dolores sabores y sin sabores.

Habían llegado las distorsiones y con ello la carencia de voluntad para crear mejores y maravillosas versiones de sí mismas. Ya no sabían si vivían en un mundo real o de fantasía. Todo se volvió del revés y nada parecía ser como habían imaginado en el principio. 

Dentro de ellas aún conservaban el recuerdo de su Identidad Nohumana, sin embargo el instante donado se alargó tanto que solo reconocían una división humana.

Pasados muchos miniciclos, voluntades decían no tener voluntad para nada o casi nada. Otras empezaron a cuestionar la existencia. ¿Esto es la vida? ¿No hay nada más que rutina por la supervivencia? ¿Por competir? ¿Por comparar? ¿Por la carencia de algo? ¿Esto es lo único que hay? ¿Éste es el mundo con sufrimiento que quiero ver?... Para éstas, la voluntad para el recuerdo comezó por abrirles un túnel de  claridad.


Mila Gomez.



sábado, 16 de septiembre de 2017

Mechero de Bolsillo



"Ahora, con más años por detrás que por delante, los misterios se desvelaron"
El pronóstico a punto de cumplirse, el corazón late en calma preparándome para un especial encuentro; Es con la muerte, compañera de nacimiento para que aprendiera a convivir con ella en vida. 

Sumido en agradable sueño que no permite despertar, consigo evocar lo que llevaré habiendo sido mi existencia, dentro de ella, algo que no hubo necesidad de sobrellevar.

La guerra, no me forjó tan gran hombre ni valiente como creí volvería después. Tristeza, rabia y otras furias siendo fieles sentimientos con vívidas imágenes impidiéndome en demasiadas ocasiones un dormir sereno. Incalificable sacrificio y encarnizado exterminio. Pérdida de vidas humanas atroz sufrimiento y sangrías de sangre presencié para un propósito que ni nos iba ni venía.  Hubo cosas en la guerra que no encajaban con mi aspecto de soldado. 

Curiosamente, ahora pasea por mi mente un ser muy cercano a los que allí eran mis hermanos.  La perspectiva se amplifica y ahora veo siluetas.

Estoy con ellos en las trincheras besando oliendo y leyendo con reflejada alegría en el semblante las cartas de la familia, amigos, novias ¡qué sé yo! Ánimos, amor fe paciencia esperanza todo aderezado con olor a jazmín, a rosas o lavanda. Resurgiendo con el sueño del feliz reencuentro, la guerra era reemplazada  por la paz.

Al que llamábamos escribano redactaba nuestras cartas con solemnidad y pulcritud olvidando el destierro y enviando alguna mentira felicidad.  Y aquél, que recibía generosos paquetes de comida, ropa zapatos picadura de tabaco papel de liar y mecheros de bolsillo de los que hacían poca llama y por la noche podía salvarte la vida. ¡Con cuanto honor lo compartía todo!, igual que si con su generosidad se librase de un combate.

El tabaco, eso sí era un lujo y evadía el aburrimiento, la soledad la tristeza cualquier pena o nostalgia, era el cómplice de la amistad y de las conversaciones con buen humor. Tanto era lo que ofrecía entonces el tabaco que si un soldado llegaba sin haberlo probado allí lo conquistaba. Al terminarse la picadura la sustituíamos por los pámpanos secos de las viñas o cualquier otra hoja, el caso era, evadirnos de la absurda realidad en la que nos habían metido.

En mi mudez y rodeado de cariño a punto de partir, se desveló que valió la pena conocer la alta frecuencia y naturaleza asombrosa de la fraternización.      

Mila Gomez. 


El relato participó a concurso para la comunidad "Escribiendo que es Gerundio" comenzando con la frase subrayada en azul. Al no ser ganador, me permití ampliarlo. Espero que os guste. 


viernes, 30 de junio de 2017

Vacaciones y alas para disfrutarlas














* La felicidad no es la ausencia de problemas, es la habilidad para tratar con ellos. 

* A veces las cosas llegan cuando las dejas de buscar. 

* La persona que no está en paz consigo misma, será una persona en guerra con el mundo entero. 

* A veces buscamos lo que todavía no estamos preparados para encontrar. 

* La vida es tan sabia, que si no has aprendido la lección, te la repite. 

* Cuando no esperaba nada; “EL TODO” me encontró. 

* Mientras tú sepas quien eres, no tienes nada que demostrar. 

* La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo. 

* Las personas hermosas son raras, no se distinguen por la cara, sino por el alma. 

* Con nuestros pensamientos creamos el mundo. 

* Estamos en este mundo para vivir en armonía, quienes lo saben NO luchan entre sí. 

* La mejor manera de predecir el futuro es creándolo. 

* El odio no disminuye con el odio; el odio disminuye con el amor. 

* El ser humano está dispuesto a negar aquello que no comprende. 

*Lo que está destinado a suceder encontrará la manera de que suceda. 

* Donde no puedas amar, no te quedes. 

* Nunca te mientas a ti mismo y no hagas nada que implique traicionarte. 

* El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes; sino en tener nuevos ojos. 






* Las frases han sido seleccionadas de la red al igual que la imagen y vídeo. Con esta sinfonía de letras y música hacía la libertad del cuerpo mente y espíritu, me despido de mis compañer@s y demás lectores de Google+ hasta septiembre.


FELICES VACACIONES .



Mila Gomez. 



miércoles, 21 de junio de 2017

El Grande al pequeño



Le dice el Grande;

Crees ser tú el que por lo general controlas la situación, pero no lo eres cuando permites que un intruso que tiene por muy seguro manipularte con el miedo de que nunca serás tan Grande como Yo, sea capaz de que le creas.

Pequeño, adolescente, mayor, y ahora en la etapa de tu madurez, puedes decirle a ese conspirador que te engaña con peculiares argucias que deje de confundirte, que tan solo es una voz más pequeña que la tuya y estando en tu crecimiento no vas a permitir que siga haciéndote creer, que por pequeño que le parezcas no logrará hacerte más pequeño que él, porque ahora sabes que puedes aprender a sentirte tan Grande como lo Soy Yo.

Siendo en la madurez, el Grande colabora con el pequeño para conseguir un solo Ser dentro de la misma Identidad. 
YO Soy, yo. 

Mila Gomez.